sábado, 14 de junio de 2008

Pues va a ser que no.

Finalmente, Irlanda ha dicho que no quiere el Tratado de Lisboa. Ya tenemos un problema más que añadir a la ya maltrecha trayectoria de estos últimos años de la Unión Europea en cuanto a tratados se refiere. Y no me extraña que los irlandeses hayan votado en contra. ¿Acaso alguien sabe lo que dice el mencionado Tratado? Por esa razón el 53,4% de los irlandeses, es decir, 862.415 habitantes han votado negativamente en referéndum. Ahora se abren dos posibles alternativas para continuar con el proceso de ratificación del Tratado. La primera, que Irlanda haga un nuevo referéndum y la segunda que el resto de países que faltan por ratificarlo lo hagan y que Dublín acate lo que salga. Pero esto esta por ver.

Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Eslovaquia, Hungría, Rumania, Bulgaria, Grecia, Eslovenia, Austria, Alemania, Dinamarca, Luxemburgo, Francia, Malta y Portugal ya lo han ratificado mediante sus respectivos Parlamentos. Ahora faltan Suecia, Reino Unido, Holanda, Bélgica, Chipre, Italia, República Checa y España que lo harán por la misma vía, es decir, la parlamentaria. Choca ver cómo el único país que decidió ratificarlo mediante referéndum popular ha sido el único (por el momento) que ha dicho que no. Esto tiene que hacer pensar a los líderes europeos sobre si están haciendo bien las cosas. Esta negativa irlandesa puede deberse a dos causas. La primera, que, verdaderamente, los irlandeses no estén de acuerdo con lo que estipula el Tratado y hayan decidido votar en contra porque creen que les perjudica. La segunda, porque no tienen ni idea de lo que pone y, ante la duda, mejor quedarse como están que no arriesgarse para poder ir a peor. Yo me decanto más por la segunda opción ya que, los partidarios del “no” en Irlanda eran una tímida minoría. Por ese motivo, lo más lógico sería que, si la gente estuviera convencida de lo que pone el Tratado votara afirmativamente si, además, la gran mayoría de sus políticos hacen campaña por el “sí”. Otro motivo que me hace decantarme por esta vía es el de que sólo un país lo ratifica por votación popular. Es decir, que los líderes políticos de 26 países de la Unión prefieren votar entre ellos el Tratado que unirá a todos los países europeos en vez de explicarlo a la gente y que sean estos los que decidan, como ya pasó con la maltrecha Constitución Europea.

De todas formas, desde mi punto de vista, el proceso de ratificación debe continuar de la manera que estaba prevista y, si el resto de países vota afirmativamente, Irlanda deberá acatarlo. Porque lo que no puede ser es que un escaso millón de habitantes condicione lo que va a hacer o quiere hacer la totalidad de la UE, es decir, cerca de quinientos millones de habitantes.

P.d.: Link de la noticia: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Irlanda/dice/Tratado/Lisboa/ elpepuint/20080613elpepuint_13/Tes (¡Atención! La dirección está partida en dos)

3 comentarios:

Carles Cabanillas dijo...

Qué mal está Europa... Si te pasas por mi blog, hoy hablo de otro hecho que nos lo demuestra!

Saludos.. y a estudiar ;)

Oriol V-B C dijo...

Andrés, si em permets, no crec que sigui ni una cosa ni l'altre el que ha portat als irlandesos ha dir que no. El problema és que han votat en clau interna i no en clau europea, si haguessin votat en clau europea, llavors potser s'haguessin interessat pel que diu el tractat. Al meu blog parlo del mateix per cert...

Javier U.A. dijo...

Es lógica la decisión de los irlandeses: si a uno le presentan la opción de mantener la soberanía de su estado o irla cediendo poco a poco a los euroburócratas de Bruselas, lo más normal es que elijan la primera opción. Este tratado europeo no es más que una etapa de la progresiva construcción de un gobierno mundial que acabe con los estados nación tradicionales y dé el poder a una oligarquía sedienta de dinero y dominación.