jueves 28 de abril de 2011

Lo que (no) debe ser una televisión pública.

Estos últimos días (bueno, a decir verdad ha sido desde siempre, pero estos últimos días se está intensificando en exceso) todos los catalanes podemos comprobar lo que no debe ser una televisión pública. Es decir, lo que es, en la actualidad, TV3.

Mi análisis y crítica no va dirigido a los contenidos de películas o series que la cadena pueda emitir, ya que la opinión sobre tales puede ser más o menos objetiva. A unos les gustará un tipo u otro y nunca nos pondremos de acuerdo todos sobre si son dignas de emisión o no.

A lo que me refiero es a la calidad periodística de dicho canal. Y, en especial, al apartado de los deportes. Si bien es sabido que Catalunya es más que un club (aunque algunos no lo tienen del todo claro), a la hora de la verdad, en la televisión pública (que, por lo tanto, pagamos todos), esta noción “ni está ni se la espera”, como diría aquél. Si ya es complicado ver u oír noticias sobre uno de los dos equipos de Primera División catalanes (el RCD Espanyol) ya es prácticamente imposible ver o escuchar ninguna mención a los dos equipos catalanes de Segunda División A (Girona i Gimnàstic de Tarragona). Y no continuemos bajando de categoría, que nos lanzamos hacia un agujero negro.

Evidentemente, solo menciono el fútbol, porque hablar de otro deporte es sorprendentemente difícil en la televisión pública. A no ser, claro está, que se haga referencia a alguna de las secciones que el FC Barcelona tiene en los diversos deportes. Entonces sí, ya sea baloncesto, hockey o balonmano, se habla. ¿Y el DKV Joventut, el Assigna Manresa, el Noia Freixenet, el Reus Deportiu, el BM Granollers, etc? No sabe o no contesta.

Doy por sentado que de todo en un apartado de noticias deportivas no se puede hablar todos los días. Pero una cosa es eso y otra cosa es hacer un monográfico de prácticamente 30 minutos sobre un Real Madrid-FC Barcelona (ida) de la Champions League. Vale que sea un clásico. Vale que sea la Champions. Pero no es motivo suficiente como para hacer un monólogo sólo de eso con la excepción de 15 segundos para explicar el partido Schalke 04 – Manchester United.

Por último, de las retransmisiones deportivas mejor no hablar. Da hasta repulsa ver el fanatismo con el que algunos periodistas de TV3 realizan la retransmisión de según qué partidos del FC Barcelona y con qué desprecio e, incluso, humillación tratan a según qué equipos rivales, en especial, al Real Madrid. Recordemos que se trata de periodistas que, si una cosa han de tener por cabecera, es ser imparciales. Y más si hablamos de una televisión pública, la cual, recordemos nuevamente, pagamos todos, incluso los seguidores de equipos como el Real Madrid.

Imagino que para paliar ese defecto, recientemente se ha puesto en marcha el canal Esport3 que, en teoría, da información sobre todos los deportes y sobre todos los equipos. Esperemos que esa sea la verdadera función del canal y que no se pervierta en un reguero de programas promocionales de la vida, obra y milagros del FC Barcelona.

En esencia, lo que quiero decir es que una televisión pública debe emitir contenidos con los cuales se puedan sentir identificados todos los que pagan ese canal y no sólo unos cuántos. Lo que no debe hacer nunca es fanatismo y apología de un club determinado. Eso no es un servicio público. Eso es ser la Secretaría de Comunicación de dicho club.

martes 19 de abril de 2011

Lost (Perdidos)


A tientas. Sin rumbo fijo. Así es como está actualmente el Govern de Artur Mas. Salta a la vista que no tienen una idea clara de qué hacer con Catalunya, a pesar de lo –supuestamente– claras que tenían las ideas antes de llegar al poder.

Los primeros cien días del Govern de CiU se han caracterizado por continuos despropósitos. Primero fue la matización de que la zona de restricción de velocidad a 80 km/h alrededor de Barcelona no se podría eliminar del todo puesto que la contaminación no lo permitía (¿y eso no se sabía antes?). Actualmente no se sabe a ciencia cierta si se podrá quitar definitivamente debido a los continuos cambios de opinión que ha tenido el Govern al respecto. Otros ejemplos son, por ejemplo, que el Grupo Parlamentario de CiU en el Congreso votara justamente lo contrario que el Govern, más tarde, dijo sobre la enmienda que favorecía a los concesionarios de coches respecto a los fabricantes. La independencia no se libra, puesto que no es solo que CiU no tenga una posición clara al respecto, sino que la propia Consellera de Justicia, la desconocida Fernández Bozal, primero estaba en contra (condujo un recurso contra la primera consulta independentista donde lo comparaba con dar apoyo a los etarras) y ahora se muestra a favor.

Siguiendo con la lista podemos continuar, por ejemplo, con los continuos recortes que se están haciendo desde las diversas consellerías del Govern. Recortes que afectan a los pilares básicos del Estado del Bienestar como son educación y sanidad. Recortes que, muchos de los cuales, son enmascarados bajo la etiqueta de “tenemos que hacerlo porque no tenemos dinero” pero que responden a la voluntad intrínseca privatizadora que tienen todos los gobiernos de derechas.

No me creo yo que se tengan que hacer tantos recortes ni tampoco que la Generalitat tenga tan poco dinero, máxime cuando se están eliminando impuestos que generan bastantes ingresos a la Generalitat como son el de sucesiones y donaciones (la Generalitat dejará de recaudar algún que otro centenar de millones de euros) y la rebaja, que ha planteado en los últimos días el Conseller Mas-Colell, del Impuesto del IRPF para las clases altas (con lo que la Generalitat también dejaría de ingresar cientos de millones). Ahora, el propio Conseller ha dicho que, al final, no se rebajará. Otro despropósito más.

Si, de verdad, la Generalitat no tuviese dinero sería de cajón no cortar aún más los ingresos que recibe porque, si no, aún tendría más problemas económicos.

A todo esto, el President Mas dice que si el Estado le ingresara los 1.450 millones de euros que le debe del Fondo de Competitividad, los recortes no tendrían que ser tan grandes. Y yo me pregunto una cosa: ¿y no podrían ser también menos los recortes si el Govern no hubiera suprimido o quisiera rebajar estos impuestos? Por poner un ejemplo, si no se hubiera eliminado el Impuesto de Sucesiones, no sería necesario hacer recortes en varios hospitales de Catalunya como el de la Vall d’Hebrón.

¿Es necesario dar ventajas económicas y fiscales a los ricos mientras a la clase media y a la clase baja se le están recortando derechos sociales? A todo esto, ¿se tiene noticia de alguna medida que haya planteado CiU para impulsar el crecimiento económico de Catalunya? ¿Han tomado alguna medida anti-crisis, a parte de recortar servicios públicos?

El Govern ya tiene las primeras manifestaciones en contra poco después de haber cumplido los 100 días. Lo malo es eso, que aún nos quedan más de tres años de un Govern que está no perdido, no, está perdidísimo, no sabe qué hacer y lo único que se le ocurre es recortar servicios públicos.

martes 18 de mayo de 2010

¿Es tan fiero el león como lo pintan? (I)

Hace unos días se conocieron las nuevas medidas que el Gobierno de España pretende poner en marcha para reducir el déficit que tiene España, que es de, aproximadamente, un 11,4% (sólo superados por Grecia, Irlanda y Reino Unido) y acercarse, progresivamente, a los límites del Pacto de Estabilidad, que dictan que el déficit máximo que puede alcanzar un país de la zona euro debe ser del 3%. Dichas medidas han sido: reducir el salario de funcionarios en un 5% y de los miembros del Gobierno en un 15%, suspensión de la revalorización de las pensiones en 2011, eliminación del régimen transitorio para la jubilación parcial previsto en la Ley 40/2007, eliminación del cheque-bebé, adecuar el número de dosis en los envases de medicamentos, eliminación de la retroactividad en el cobro de la Ley de Dependencia, reducción de 600 millones en la Ayuda oficial al Desarrollo, reducción de 6.045 millones en la inversión pública y reducción de 1.200 millones de euros en las Administraciones Locales y Autonómicas. La respuesta ante estas medidas ha sido, por un lado, de un rechazo frontal por la gran mayoría de partidos políticos (incluso de los que, como el PP, hace muy poco tiempo que pedían estas mismas medidas) y, por otro lado, muy bienvenidas por la práctica totalidad de estamentos económicos y financieros internacionales. Es obvio que, si en primera plana de los diarios o si en primera noticia de un telediario sale que “el Gobierno recorta el salario de los funcionarios, elimina el cheque-bebé y elimina ayudas de la Ley de Dependencia” todo el mundo nos echamos las manos a la cabeza por el recorte social que eso supone. Decir que “se recortan gastos sociales” son palabras mayores y que a nadie le gusta oír, pero… ¿de verdad es tan negativo este recorte? Veamos: 1.- Reducción del 5% del salario de los funcionarios: esta medida se aplicará de forma progresiva y nunca afectando a los salarios más bajos, es decir, que los que cobran más se les recortará más y a los que cobran poco no se les recortará nada. Es más, el Gobierno ya ha dicho que a aquellos funcionarios que cobren menos de 1.200 euros mensuales no se les recortará nada. Cabe puntualizar, cosa que no se ha hecho en la mayoría de medios de comunicación, que este 5% de recorte es la media del recorte total, no el recorte que se aplicará a la totalidad de los empleados públicos Por otro lado, no me parece tan descabellado un recorte salarial a la masa de empleados públicos, puesto que, hasta ahora, no se habían percatado de los efectos de la crisis y, es más, en el año 2009 se les subió con fuerza el salario teniendo una inflación de sólo el 0,7%. Por tanto, a mi entender, esta medida no es tan descabelladamente mala, puesto que sólo se reducirá el sueldo de aquellos que tengan más y se conseguirá un ahorro de 4.000 millones, aproximadamente. 2.- Reducción del sueldo de los miembros del Gobierno en un 15%: me parece fantástico. Yo, sinceramente, no recuerdo ningún Gobierno, en España, que se haya bajado el sueldo. Nunca. Además, vendrá acompañado de una reducción de la asignación en los presupuestos a la Casa Real. Quizá peco de desinformación, pero no sé de ninguna Casa Real europea que se haya bajado la asignación que percibe cada año. Eso sí, esta medida debería ir acompañada de una reducción, también, del sueldo de diputados y senadores. No de todos, porque los hay que cobran poco, pero sí de aquellos que cobran más al tener asignados puesto de relevancia, como portavocías, etc. Por tanto, esta medida también la considero profundamente positiva, si bien faltaría ampliarla con la reducción de los sueldos de diputados y senadores. 3.- Suspensión de la revalorización de las pensiones en 2011: con esta medida, con la que se pretende ahorrar 1.500 millones de euros, lo que se hará es congelar dejar las pensiones tal y como están este año, no actualizarlas en 2011 para sí hacerlo a partir de 2012. Además, no van a ser todas las pensiones, las no contributivas (viudedad, orfandad, enfermedad, invalidez, etc.) y las mínimas (que las cobra alrededor de un 30%) no van a ser objeto de esta congelación, es decir, que seguirán aumentando. Esta medida no supone, aunque pueda parecerlo, que los pensionistas pierdan poder adquisitivo (para que pueda entenderse: esta medida no supone que los pensionistas, después, compren menos cosas con el mismo dinero), puesto que el Gobierno, en enero, les dará una paga extra abonándoles la diferencia de su pensión con el aumento del IPC. Por otro lado, esta medida, se tenía que hacer. No por otra razón sino porque, si no se congelan ahora, más tarde se hubieran tenido que reducir. Y eso, sí que es impopular y sí que hubiera provocado una gran pérdida de poder adquisitivo. En consecuencia, lo que se persigue ahora es minimizar esta pérdida. 4.- Eliminación del régimen transitorio para la jubilación parcial previsto en la Ley 40/2007: esto significa que las condiciones pactadas en el año 2007 entrarán en vigor ya (y no de forma gradual, como estaba previsto) para poder reducir la jornada laboral antes de los 65 años. Esas condiciones son: tener más de 61 años, reducción máxima de la jornada al 75%, antigüedad mínima de seis años en la empresa o mínimo de 30 años de cotización, entre otras. En este tema, sinceramente, no estoy muy puesto, con lo cual mi valoración puede ser mínima al no tener conocimiento suficiente como para saber qué impacto tendrá. De todas formas, no parece que las condiciones (y más si fueron pactadas en una Ley que aprobó el Congreso) sean excesivas, puesto que tener 61 años para pedir una reducción de la jornada laboral de, como mucho, un 75% no es nada del otro mundo. 5.- Eliminación del cheque-bebé: una de las medidas propuestas por Zapatero en época de bonanza con tal de aumentar la natalidad en España, de la cual se han beneficiado, en el último año, medio millón de personas. Uno de los problemas que, personalmente, le encuentro a esta medida, es que se aplicara a todo el mundo sin tener en cuenta el nivel de renta de los beneficiados, es decir, dando la misma ayuda a quien tiene mucho dinero que a quien no tiene tanto. De todas formas, en un momento económico como el actual, en el cual nos tenemos que apretar el cinturón, esta medida es de las que se puede llamar “prescindibles” debido a su reducido impacto colectivo que tiene sobre el total de la población y el ahorro que supone (1.500 millones de euros). (continúa en el siguiente artículo)

¿Es tan fiero el león como lo pintan? (y II)

(continuación)

6.- Adecuación del número de dosis en los envases de medicamentos: con esta medida lo que se pretende es reducir el gasto farmacéutico el cual se lleva una considerable suma de dinero de las arcas públicas. Esta reducción es positiva, ya que lo único que se hará será mejorar la eficiencia y la eficacia de las farmacéuticas, reduciendo el número de dosis en los envases con relación a los tratamientos de los pacientes. Es decir, que cuando vayamos a la farmacia a comprar un medicamento cualquiera, compraremos la cantidad justa que necesitamos para el tratamiento y no nos sobrarán dosis, como ocurre actualmente, con lo cual, también se reducirá el precio del medicamento.

7.- Eliminación de la retroactividad en el cobro de la Ley de Dependencia: esto significa que se elimina el dinero que percibían los solicitantes de esta prestación, junto a la primera mensualidad, que correspondían al número de meses que habían transcurrido desde su solicitud. Esa retroactividad, hoy por hoy, ya no tiene mucho sentido, puesto que ya no habrá retrasos que compensar debido a que el Ejecutivo se marca un plazo de, como mucho, seis meses para aceptar la solicitud de prestación económica. Hasta ahora una persona podía pasar meses y meses, incluso años, hasta que se la aceptaran o no su solicitud y, darse el caso, de cobrar esta prestación estando muerta la persona. Estas ineficiencias, por tanto, se eliminan.

Por otro lado, el principal problema que se encuentra ante esta eliminación es de aquellos lugares donde la Ley de Dependencia está en un estado bastante “verde” como son la Comunidad de Madrid, la Comunitat Valenciana o la Región de Murcia (las tres gobernadas por el PP) que han comenzado a prestar estas ayudas (recordemos que las competencias de la Ley de Dependencia las tienen las Comunidades Autónomas) demasiado tarde en comparación con otros lugares en donde apenas hay que pagar esta retroactividad.

8.- Reducción de la Ayuda oficial al Desarrollo en 600 millones: no es una medida plenamente positiva puesto que hay lugares mejores de donde recortar presupuesto que no de la ayuda que se destina a países en vías de desarrollo para mitigar las diferencias existentes entre el denominado “Primer Mundo” y el “Tercer Mundo”.

De todas formas, España continúa siendo el sexto país del mundo que más dinero aporta al Desarrollo por detrás de EEUU, Francia, Alemania, Reino Unido y Japón.

9.- Reducción de 6.045 millones en inversión pública: al no decir de dónde concretamente se van a reducir esos millones es muy difícil decir si es una medida positiva o no. De todas formas, ya se ha avanzado que las obras públicas que están en ejecución no sufrirán ningún recorte y que las que estén por iniciar sólo sufrirán un retraso en la ejecución de seis meses con lo que, por lo cual, tampoco es un impacto demasiado excesivo.

10.- Ahorro de 1.200 millones en los presupuestos locales y autonómicos: sinceramente, me parece mal. Mal por lo reducido de la medida. El hecho que la Administración General del Estado, que sólo gasta un 21% del dinero, tenga que ahorrar 50.000 millones y que las CCAA y Ayuntamientos, que gastan más del 30% sólo tengan que ahorrar 1.200 millones me parece irrisorio en la comparación.

Estas son las medidas propuestas por el Gobierno. Si bien es cierto que son medidas duras, tampoco es menos cierto que la situación actual es dura y que requiere medidas de este calado. Tampoco hay que olvidarse que la propia Unión Europea ha sido la que ha dado las pautas de aplicación de estas medidas por parte del Gobierno español y que las respaldan instituciones como el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea, la Casa Blanca e, incluso, los inversores (el mismo día que se hicieron públicas estas medidas la Bolsa no sólo no bajó, sino que subió).

Ahora bien, estas medidas no son la solución a todos los problemas y deberían ir acompañadas de otras medidas más profundas como una reforma laboral (que ya está en proceso), una reducción del gasto militar (se podrían ahorrar hasta 3.100 millones), una reestructuración del sistema financiero (se destinan 6.750 millones al Fondo de Reestructuración Bancario), la eliminación de las SICAV, una subida de impuestos a los que más dinero tienen (planteado ya por varios miembros del actual Gobierno) y mayores recortes en Comunidades Autónomas (recordemos que gran parte de la deuda de España es por culpa de Comunidades como la de Madrid) y Ayuntamientos (de hecho, si todas las CCAA hicieran los mismos recortes que el Gobierno, se podrían ahorrar incluso 20.000 millones más).

Día a día vemos como más Presidentes y líderes internacionales se suman a las alabanzas hacia este Plan de ajuste (de hecho países como Portugal, Italia, etc. apuestan por medidas ya propuestas desde hace tiempo por Zapatero para reducir el déficit), pero también día a día vemos como personas y partidos (al PP me remito) que proponían medidas parecidas o más duras se llevan las manos a la cabeza y dicen que el Gobierno hace lo que no debería. Hay gente que le llama populismo, otros doble vara de medir, pero yo prefiero llamarle hipocresía.

Seguramente ante esta defensa de las medidas del Gobierno seré muy criticado y se me dirá de todo. Pero estamos en un período que requiere de medidas adecuadas a la situación.

Si todos arrimaran el hombro hacia la misma dirección, la cosa iría mucho mejor. Ahora el PP ha dicho que está dispuesto a hablar con el Gobierno de economía. Esperemos que no sea flor de un día. Y que dure.

lunes 3 de mayo de 2010

Un sinsentido más.

En esta vida hay cosas muy difíciles de entender. Tal vez sea porque tenemos la profunda creencia en todo lo contrario a lo que tenemos ante los ojos o tal vez sea porque nunca nos imaginamos que ocurriría. No lo sé. Pero lo cierto es que sucede.

El ámbito en el que más cosas difíciles de entender suceden es el de la religión. El halo misterioso que envuelve a todo lo relativo con las religiones, cualesquiera que sean, hace que no podamos, en algunas ocasiones, llegar a entender si, de verdad, hay algo detrás o no. Quizá, también, porque la raza humana necesita agarrarse a algo, creer en algo, cuando te vienen mal dadas y no entiendes por qué suceden las cosas.

Pero no tan sólo en el ámbito supraterrenal es difícil entender todo lo incluido en el ámbito religioso. De hecho, incluso, sería más fácil entender y dar una explicación a lo supraterrenal que al resto de cosas relacionadas con las religiones.

Una de esas cosas difíciles de entender es todo lo relacionado a la indumentaria femenina islámica y su afectación en las sociedades occidentales de hoy en día. O, en otras palabras, el rechazo que se vive hoy en día a que las mujeres islámicas lleven velo. El último caso lo hemos vivido hace pocos días en un instituto de Pozuelo de Alarcón donde se expulsó a una niña por llevar el velo islámico. No entraré a discutir si, en casos como este, prima más el derecho fundamental que tenemos todos a la educación y que está recogido en la Constitución (“La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.”, artículo 27.4 CE) o el hecho de llevar a clase una prenda religiosa, puesto que cae por su propio peso que prima más la obligatoriedad de la educación que el llevar un trozo de tela en la cabeza.

Porque, a fin de cuentas, todo se reduce a eso, a un trozo de tela. El por qué lo lleve puesto ya es otro asunto, ya que el hiyab, o velo, es una prenda islámica que utilizan las mujeres para representar que son sumisas a Dios, no al hombre (que este es otro mito occidental: el hiyab no es un instrumento de sumisión de la mujer islámica al hombre, ya que el hiyab no es obligatorio llevarlo y, además, existen corrientes femeninas de apoyo a esta prenda como, por ejemplo, “Protect Hijab”, surgidas a raíz de la prohibición de llevar el velo en países como Francia o Países Bajos).

La respuesta más fácil a este asunto es decir que “la normativa del centro dice que no puede ir nadie que lleve la cabeza tapada”. En ese tipo de normas estoy medianamente de acuerdo, puesto que es de tener muy poco respeto el que el profesor esté explicando y se encuentre que en clase hay cuatro o cinco chavales que van con gorro o capucha, ya que es una actitud que denota poco interés. Pero, ante esa misma norma, ¿verdad que nadie se asombraría ni se rasgaría las vestiduras porque una monja con toca (el hábito que utilizan las monjas y que les cubre la cabeza) fuera al centro a dar una charla? La respuesta primera sería “es que es una monja”. ¿Y? ¿Acaso no está contraviniendo las normas del centro, que dicen que no puede ir nadie con la cabeza tapada?

El problema principal surge en la propia norma del centro (aunque, si ahondamos más, incluso se podría decir que el principal problema es que cada centro educativo tenga sus propias normas y que no sean iguales en todos los centros) puesto que, en un principio, se hizo para casos como los que he señalado antes: gorros o capuchas, sin pararse a pensar que hay religiones que utilizan como símbolo de pertenencia a dicha religión una prenda de vestir que cubre la cabeza. Por eso he dicho que estoy “medianamente de acuerdo” con la norma, porque debería exceptuarse que, en caso de que la prenda que cubre la cabeza sea religiosa, sí se pudiera acceder al centro. De lo contrario estaremos privilegiando, sin quererlo, una religión sobre otra (ya que sí que pueden acceder los niños que lleven cruces y no las niñas que lleven velo).

Así pues, el espíritu de esta reflexión viene a decir que no entiendo por qué un niño con cruz o una monja con toca sí que puede ir a un colegio y, en cambio, una niña con velo no, si todos son símbolos religiosos.

La solución al problema, aunque no lo parezca, es muy fácil: cambiar la normativa de según qué centros para que no puedan acceder a él chicos o chicas que lleven prendas que les cubran la cabeza, a menos que éstas sean religiosas. Es una solución fácil, rápida y sencilla que, a su vez, acabaría con este tipo de polémicas que lo único que hacen es avivar el fuego de según qué sectores contrarios a gentes provenientes de otros países, en especial, de países musulmanes.

Pero, para hacerlo, hace falta voluntad, cosa que en este país, en muchas ocasiones, brilla por su ausencia.

martes 11 de agosto de 2009

Adiós, Dani

Sábado, 8 de agosto. 22:30 horas. Me vienen a buscar tres amigos para salir por la noche por el pueblo. Al ver mi cara se sorprenden y me preguntan: “Andrés, ¿qué te pasa?” Después de que lo repitieran tres veces y, como pude, contesto lo que una hora antes me había dicho Stuart sorprendido en llamada telefónica desde Barcelona y que, después, pude corroborar escuchando la radio: “Dani Jarque, el capitán del Espanyol, ha muerto”. No me lo quería creer y sigo sin querer creérmelo. No podía ser que el chico al que había visto jugar hacía apenas cinco días, al que le habían dado la capitanía hacía apenas veinte días, al que le tocaba ser padre apenas dentro de un mes, hubiera muerto. No podía ser. No podía ser que uno de los mejores jugadores del actual Espanyol, un chico de apenas 26 años, un chico en plena forma, sano, fuerte, hubiera muerto. No podía ser. Pero era cierto. Al poco tiempo comienzan a llegar los primeros mensajes y llamadas de móvil, dando ánimos, de diferentes amigos: Alberto, Irina, Sònia, Adrià, Laia, Gemma, Magda… pero seguía sin querer creérmelo. E instantes después, como si fuera un presagio, comienza a llover muy fuerte. Tormenta. El cielo lloraba su muerte. Pero al igual que me daban señales de ánimo, también había quien, por egoísmo, falta de sentimentalismo o por algún motivo X, decían “¿y estás así por eso? ¡Pero si sólo era un futbolista!” No. No era sólo un futbolista. Aunque no lo conocía personalmente, lo había visto en directo en varias ocasiones y Dani se hacía querer aunque no lo conocieras. No era un simple futbolista de esos de los que se suele decir que “pasan por un equipo”. Dani sentía los colores y era de esos futbolistas que, como pasa también con Raúl Tamudo, todo niño sueña ser cuando sea mayor. Dani era un ejemplo de espanyolismo. Dani había pasado catorce años de su vida dedicándolas al Espanyol. Desde los 12 años. Era un ejemplo de saber hacer tanto dentro como fuera del campo. Por eso Mauricio Pochettino lo había designado capitán. Y es por eso que Vicente Del Bosque pensaba llamarlo este año a la Selección. Estaba considerado uno de los mejores centrales de la Liga española. Y junto con Nico Pareja hacían una dupla difícil de quebrar. Ahora esa dupla se ha quedado medio huérfana. La prueba de que no era tan sólo un futbolista la encontramos en que aficiones contrarias como las del Barcelona, el Real Madrid, Betis, Sevilla, Atlético, etc. han mostrado su dolor incluso yendo al improvisado altar que se le ha hecho en la puerta 21, el número de su dorsal, del nuevo Estadio de Cornellà-El Prat, el que él inauguró en el único partido en el que pudo ser capitán. El mismo Estadio que, estoy convencido, llevará su nombre. Se lo merece. Porque Dani lo ha dado todo, literalmente, hasta la muerte, por el Espanyol. Un paro cardíaco, de esos que no se pueden prevenir, se nos ha llevado a Dani Jarque. Un maldito paro cardíaco de un chico que está, perdón, estaba mucho más sano que muchísima otra gente que vive muchos más años. Un maldito paro cardíaco que se ha llevado a una buena persona, que nunca tenía un “no” cuando alguien se le acercaba por un autógrafo o una foto y que, aunque tímido, siempre respondía a las preguntas de los periodistas o siempre estaba dispuesto a salir en una rueda de prensa. Y ahora es cuando tanta gente se pregunta: “Si Dios existe, ¿por qué se lleva a personas como Dani, tan buenas, y deja a otras que sólo hacen mal a la sociedad?” Eso nunca lo sabremos. Hoy se abre la capilla ardiente en el nuevo Estadio con el cuerpo de Dani. Me gustaría haber estado. Pero no ha sido así. Así que, Dani, te dedico este escrito. Y ten por seguro que si marco algún gol (soy defensa, como tú) en el Campeonato de este verano, te lo dedicaré. Tenlo por seguro. Aunque sigo sin querer creérmelo. Quiero pensar que todo es una broma y que, la próxima vez que vaya a un entreno o a un partido del Espanyol, ahí estará Dani, con su pelo largo recogido con una cinta y su sonrisa detrás de la barba de unos cuantos días. Y que le pediré una foto junto a él y me dirá que “venga, va”. Y sé que estará. Aunque no de cuerpo presente. Pero estará. Porque él nunca nos abandonará. Descanse en paz Daniel Jarque. Eterno capitán. Eterno 21. Eterno Dani Jarque.

miércoles 17 de junio de 2009

La sanidad norteamericana: ¿modelo a seguir o modelo de marginación?

Como todo el mundo sabe, en Estados Unidos hay la mejor sanidad (en términos de efectividad a la hora de curar), posiblemente, de todo el mundo. De hecho, cuando alguien está tan enfermo que es muy difícil su curación, el recurso suele ser irse a Estados Unidos, porque en este país suelen estar los mejores especialistas de todas las materias. No importa dejarse mucho dinero en el intento, porque sabes que si allí no te lo curan, con total probabilidad, lo que tengas va a ser incurable. Este sistema podría ser muy bueno y muy positivo si de él gozaran todos los habitantes de Estados Unidos. Pero no es así. El sistema sanitario norteamericano está hecho, más bien, para clases sociales con un cierto poder económico. Allí nada es gratis. Todo es privado. O pagas o no tienes derecho a la sanidad. Allí no tienen un sistema de salud como, por ejemplo, el Sistema Nacional de Salud de España. Y hablar de Seguridad Social es pedir demasiado. Pero, obviamente, todo puede cambiar. Aunque, en este caso, pocos visos de cambio se ven, a parte de algunas tímidas reformas, sobretodo por parte del Partido Demócrata cuando llega a la Presidencia de los EEUU. Porque, con el Partido Republicano, se podría aplicar aquel refrán que dice aquello de “no le pidamos peras al olmo”. Pero claro, es comprensible. Si miramos quién financia parte de las campañas electorales tanto de un partido como de otro, no es de esperar que en el ámbito de la sanidad no se desprivatice nada. Y esta financiación no viene de otro lado que de las empresas farmacéuticas, multinacionales, etc. Y, claro, sería un suicidio para el Presidente de turno, cuya campaña ha sido financiada por estas empresas privadas, hacer una ley cuyo objetivo sea desprivatizar este sector. ¿De dónde sacaría entonces la financiación? Además, hay que contar con que las clases más influyentes en el panorama norteamericano son estas mismas que financian las campañas electorales: empresas farmacéuticas, compañías de seguros... e, incluso, la patronal. Y estas clases son las que, precisamente, no quieren que se les vaya de la mano el negocio sanitario, aunque gran parte de la población (la que no tiene tanto poder económico) demande un servicio sanitario igualitario, eficaz y equitativo. Las empresas farmacéuticas no lo quieren porque así pueden competir mejor con sus rivales, es decir, si sacan un medicamento novedoso y muy bueno lo comercializarán a un precio al que puedan sacar los máximos beneficios posibles. Las compañías de seguros y la patronal por el hecho que cuando alguien consigue un trabajo tiene derecho a que él y su familia tengan seguro médico. Pero eso es un arma de doble filo, puesto que si pierden el trabajo, pierden también el seguro para el trabajador y su familia. Por tanto, la empresa puede garantizar la producción y el trabajador puede ver restringida la movilidad hacia otros empleos por miedo a perder la cobertura médica. Sin duda, todo esto tiene que cambiar. No puede ser que un país que dice tener la mejor sanidad, 46 millones de personas no tengan acceso a ella. Ahora Obama dice que quiere ampliar la sanidad a un espectro más amplio de la población. Que los norteamericanos recen para que lo consiga.