lunes, 4 de enero de 2016

¿Y ahora qué?



Ya lo hemos visto: la CUP, después de unas largas asambleas y de aplazar hasta el último día su decisión, ha optado por no investir presidente a Artur Mas. Las opiniones personales de cada uno con esta decisión ahí están, pero, ¿ahora qué puede pasar?

Por un lado, la CUP no ha dicho que no vaya a investir a absolutamente nadie de Junts pel Sí, sino que no investirán a Mas. Por lo tanto, si JxSí propone a una nueva persona es muy probable que salga investida. Pero, ¿lo harán? Es muy complicado. Primero, por el alta estima que se tiene a sí mismo Artur Mas, que le impide no ser candidato pese a que él mismo dijo que, en el momento que él fuera un impedimento para seguir adelante con el proceso, se pondría a un lado; y, por otro lado, porque a ERC no le interesa. Sí le interesa quemar la figura de Artur Mas y, con ello, quemar del todo a CDC para, en unas probables nuevas elecciones, ir por separado y ser la gran triunfadora.

Por otro lado, lo más probable: que JxSí se enroque en no proponer a nadie más aparte de Mas. En ese caso, nadie obtendría la mayoría simple que se necesita para ser escogido en segunda vuelta. Y, por lo tanto, se disuelve automáticamente el Parlament y se convocan nuevas elecciones.

(NOTA: se da por sentado que todos los miembros de la CUP  votarán al unísono pese a las fuertes discrepancias internas que ha habido estos días y que nadie se saltará la disciplina de voto).


¿Y qué puede pasar en estas nuevas elecciones? ¿A quién benefician? ¿Y a quién perjudican?

Junts pel Sí. Es harto probable que no se vuelva a reeditar la coalición. Primero, porque, pese a ganar, el 27S no dio el resultado esperado, perdiendo votos y escaños respecto a los resultados que habían sacado, por separado, ERC y CiU en los últimos comicios. Segundo, porque ya se vio en las generales del 20D que el bloque independentista se fracturaba presentando candidaturas separadas. Tercero, porque a ERC no le interesa: el 20D demostró estar muy por encima de CDC en cuanto a apoyos y eso les aúpa para erigirse en la primera fuerza independentista, superando al partido de Mas y haciendo posible que Junqueras, hipotéticamente, pueda ser investido President.

Es por ello que la más interesada en nuevas elecciones es ERC. Y no sólo en ello, sino en aguantar a Mas como presidenciable para que la gente dé por hecho que no se ha llegado a un acuerdo para seguir con el procés por su culpa. Se han “cargado”, por el flanco izquierdo, al PSC y a ICV y, por el flanco nacional, a CiU y, ahora también, a las CUP. Son los únicos que salen indemnes e inmaculados de todos estos 5 años de procés. Dependiendo de su auge y de lo que pueda hacer, sobre todo, Podemos, puede ser la primera fuerza en el Parlament.

Por el contrario, a CDC no le interesan nuevas elecciones, especialmente si no se reedita la coalición. El 20D ya comprobamos que pasó a estar por detrás, en votos y escaños, de Podemos, ERC y PSC. Y la bajada que pueden dar ahora puede ser aún más sonada, sólo salvable por el aura de mártir que se le puede infundir a Mas.

Ciutadans. Es a quien menos le interesan ahora unas nuevas elecciones. Sobre todo después del pinchazo que dio Albert Rivera el 20D lo que pronostica una bajada en cuanto a votos. Además, estas elecciones no se presentarán con el aura vital y dramática que tuvieron las del 27S por lo que no podrán hacer de polo de atracción del voto no independentista. Si a eso le sumamos que, en los últimos días de la campaña de las generales se destaparon como un partido claramente de derechas, es muy factible que pierdan el voto regenerador (en favor de Podemos), el voto socialista moderado (en favor del PSC) y el voto conservador que, recordemos, suele preferir estabilidad (en favor del PP). Con todo ello, C’s puede quedar bastante relegado.

PSC. Lo que pase con el PSC depende, y mucho, de lo que pueda pasar en Madrid con la formación de un posible Gobierno de Pedro Sánchez y de las tensiones internas del partido. Si el PSOE no hace Presidente a Rajoy (cosa que parece altamente improbable a día de hoy) y encabeza, finalmente, el Gobierno central esto le puede beneficiar, aunque también depende de lo que proponga Podemos y de cómo se mueva Pablo Iglesias. Y, sobre todo, puede salir beneficiado de la bajada de C’s y del retorno del voto tradicionalmente socialista que, el 27S, votó al partido naranja.

Catalunya Sí Que Es Pot. Puede salir beneficiado, y mucho. Incluso llegando a poder ser pimera fuerza. El auge en las pasadas elecciones generales que les llevó a ser la primera fuerza en Catalunya les puede aupar, también, a ganar en unas elecciones anticipadas. Pero ello también depende de varios factores: un discurso definido, contrariamente a lo que sucedió el 27S; lo que suceda en Madrid en las negociaciones entre Pablo Iglesias y el PSOE (y de la gestión que haga Pablo Iglesias de los diferentes Grupos Parlamentarios que previsiblemente tendrán) y de cuáles sean, finalmente las líneas rojas marcadas y el resultado del proceso de negociación; y si Ada Colau, finalmente, decide estar presente en estas elecciones (bien como candidata bien dando apoyo visible, cosa que no hizo el 27S). Esto último ya hemos visto que el 20D fue un factor clave para la victoria de En Comú Podem, sobre todo en el área de Barcelona, saliendo incluso en los carteles electorales.

Tengamos en cuenta, además, que el 20D, mucha gente que el 27S votó a la CUP, votó a En Comú. Y el desastre del partido de Anna Gabriel y compañía puede hacer que muchos de estos votantes vuelvan a decantarse por la formación morada.

PP. Es difícil empeorar el resultado que consiguieron tanto el 27S como el 20D, así que suena complicado que puedan bajar aún más. A mi parecer ya han tocado su suelo electoral en Catalunya y lo que pueden hacer ahora es, o bien mantenerse, o bien subir. Y suena incluso más probable esto último, sobre todo si tenemos en cuenta el probable desastre de C’s y el regreso de voto conservador a las filas populares.

CUP. Tenían una papeleta muy complicada: investir a Mas traicionando aquello que dijeron en campaña pero siguiendo adelante con el procés o no investirlo siendo coherentes con aquello que dijeron pero, por el contrario, dilapidar el proceso. Finalmente han escogido la segunda opción, lo cual no sólo ha hecho dejar el proceso herido de muerte sino, además, fracturar el partido. Prueba de ello es que, hoy mismo, Antonio Baños, el cabeza de lista de la candidatura el 27S, ha dimitido por no investir finalmente a Mas.

Cualquiera de las dos opciones les iba mal y con cualquiera de las dos opciones perdían votos. Pero, en mi opinión, perderán menos habiendo sido coherentes con aquello que dijeron durante toda la campaña. Pensemos que el votante de la CUP no se rige por expectativas electoralistas, sino por los planteamientos del partido. Por eso, si hubiesen traicionado aquello que dijeron durante toda la campaña, hubieran tenido un desastre mayor.



Ante todo, eso sí, lo que seguro ocurrirá será una bajada de la participación con respecto al 27S. Por diversos motivos: el primero de ellos porque son las cuartas elecciones en 5 años y el electorado, tanto de un lado como del otro, empieza a estar hastiado de que se vote tantas veces para, al final, no conseguir nada; segundo, porque estas elecciones, como he dicho más arriba, no llegarán con el mismo aura de vitales para el independentismo y, por tanto, no podrán activar tanto voto independentista (recordemos que, el 27S el lema era “El vot de la teva vida”. Si ya has emitido el voto de tu vida, ¿ahora qué te queda?), lo mismo que le ocurrirá al sector no independentista; y, tercero, porque empieza a haber la sensación de que, si esta vez no se ha conseguido nada en unas elecciones tan importantes que se consideraban incluso un plebiscito, ya no se podrá conseguir.

Esto simplemente es un análisis a dos meses vista, y aún quedan unos días (pocos) hasta que se pueda disolver definitivamente el Parlament, por lo que aún pueden pasar muchas cosas. Incluso, quién sabe, se puede llegar a un acuerdo entre JxSí y la CUP e investir a otra persona, pero ante todo este barullo que hemos tenido desde el 27S y en el que no se ha llegado a ninguna conclusión, me asalta una pregunta: ¿De verdad a ERC, a CDC y a la CUP, a todos ellos, lo que de verdad les interesa es la independencia o, por el contrario, es otra cosa?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres tan ridiculo.... Te tengo mas que calado. Vas a pagar por todo, to-di-to

Anónimo dijo...

Maldito hijo de la gran puta.
Perico que vuela.... que le pasará a este perico???? Ya lo verás ya.....